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Asador San Miguel, tradición desde 1958.

Desde 1958, Asador San Miguel ha sido sinónimo de tradición, calidad y cercanía en Zaragoza. Nacido como una pollería pionera en la ciudad, el negocio comenzó ofreciendo los famosos pollos asados en un palo, siendo la única opción de este tipo en la época. Esta innovación no solo marcó el inicio de una aventura culinaria, sino que también sentó las bases de una empresa que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.

Los Primeros Pasos: Una Pollería que Rompió Moldes

En 1958, en pleno auge de la gastronomía zaragozana, Asador San Miguel abrió sus puertas como una humilde pollería. Con el objetivo de ofrecer a los clientes un producto fresco y de calidad, se apostó por una técnica innovadora: asar los pollos en un palo. Este método, que garantizaba un sabor inigualable, convirtió rápidamente al negocio en un referente para quienes buscaban disfrutar de una auténtica experiencia culinaria en Zaragoza.

Expansión y Evolución: Asador San Miguel, Actur

El éxito de la pollería impulsó la expansión del negocio. En el año 2000, se fundó un nuevo establecimiento en el Actur, ampliando la oferta gastronómica y consolidando la reputación de Asador San Miguel en la ciudad. Con el paso del tiempo, la marca se ha transformado y adaptado a las nuevas demandas, sin perder el compromiso de siempre ofrecer lo mejor a sus clientes.

Un Negocio de Generaciones: De la Tradición a la Innovación

La historia de Asador San Miguel es también la historia de una familia. A lo largo de los años, el negocio ha pasado de generación en generación, manteniendo viva la pasión por la buena mesa y el trato cercano. Hoy, Miguel, heredero y gestor del asador, continúa la labor de sus antecesores, comprometido con preservar esa tradición que ha caracterizado a la empresa desde sus orígenes.

Calidad y Cercanía: El Secreto del Éxito de Asador San Miguel

Uno de los pilares fundamentales es la dedicación a ofrecer productos de la más alta calidad. Muchos de estos productos provienen directamente de Aragón, lo que refuerza el compromiso con lo local y lo auténtico. Pero más allá de la excelencia en cada plato, lo que realmente distingue a este asador es su trato cercano: para ellos, los clientes son más que simples comensales; son amigos y parte de la gran familia que han construido a lo largo de décadas.

Un Legado que Trasciende el Tiempo

La historia de Asador San Miguel es un ejemplo inspirador de cómo la innovación, la calidad y la pasión por lo que se hace pueden perdurar a lo largo del tiempo. Desde sus humildes inicios en 1958 hasta la actualidad, el asador ha sabido evolucionar, expandirse y, sobre todo, mantener el corazón de una tradición que sigue marcando la pauta en Zaragoza.

Acompáñanos en esta historia de tradición y sabor: https://www.asadorsanmiguel.com/carta/

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